Sociedades_clasificación

Para un estudiante de Derecho la respuesta a la pregunta planteada en el título podría ser simple: “si causaron un daño, deben repararlo”. Este razonamiento es correcto, sin embargo, la responsabilidad de las sociedades de clasificación ha sido un tema espinoso y controvertido. Es mi intención dar algunas luces sobre cómo pueden las sociedades de clasificación incurrir en responsabilidad por sus actos.

Para una mejor comprensión del tema, he decidido dividir la responsabilidad de las sociedades de clasificación en tres secciones:

  • Responsabilidad por el otorgamiento de una clase.
  • Responsabilidad como Organización Reconocida.
  • Responsabilidad Extracontractual.

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RESPONSABILIDAD POR EL OTORGAMIENTO DE UN CERTIFICADO DE CLASE

Las sociedades de clasificación se caracterizan por la ausencia de un marco regulatorio. A diferencia de otros actores como por ejemplo, el porteador, cargador, consignatario, que suelen estar regulados por leyes internas de los Estados, e inclusive por convenios internacionales; las sociedades de clasificación no suelen estar reguladas por la legislación interna de los Estados, ni tampoco por tratados internacionales.

En lo que se refiere a la responsabilidad contractual de estas organizaciones, la misma se rige por los términos del respectivo contrato y son aplicables las normas de derecho común sobre responsabilidad contractual. En este contexto, pueden ser declaradas responsables por daños si al otorgar certificado de clase lo hicieron incumpliendo sus propias reglas, y ese incumplimiento generó perjuicios al cliente armador.

Para verlo un poco mejor, les he traído dos cláusulas de un contrato de clasificación de American Bureau of Shipping (ABS) para buques existentes.

Claúsula 12: Limitación

Exceptuando lo establecido en este documento, ni  ABS, ni cualquiera de sus funcionarios, empleados o agentes serán responsables por cualquier pérdida, daño o gastos de cualquier tipo sufrido por cualquier persona debido a cualquier acto, omisión o error de cualquier naturaleza causada por ABS, sus funcionarios, empleados o agentes, o debido a cualquier inexactitud de cualquier naturaleza.

Cláusula 16: Limitación de responsabilidad

Si alguna de las partes de este Acuerdo se basa en cualquier información o asesoramiento dado por ABS y sufre pérdidas, daños o gastos y se demuestra que han sido causados por la actuación negligente, omisión o error de ABS, sus funcionarios, empleados o agentes, o por incumplimiento de cualquier garantía implícita o expresa de efectividad en relación con los servicios, o por cualquier otra razón, la responsabilidad conjunta de American Bureau of Shipping, sus funcionarios, empleados, agentes o subcontratistas al Cliente o a cualquier otra persona, sociedad, entidad comercial, país o nación, se limitará al monto máximo de: a) $ 100.000 o b) un monto igual a diez veces la suma efectivamente pagada por los servicios presuntamente deficientes.

A pesar de que la fórmula para declarar la responsabilidad de estas sociedades es relativamente simple, las mismas responden según los términos del respectivo contrato, los tribunales suelen ser muy exigentes en cuanto a la prueba del daño causado por las mismas, a los fines de condenarlas, especialmente los tribunales de “Common Law”.

En el caso “IBAR Ltd. y Vincent Barret vs American Bureau of Shipping”, los primeros (demandantes) eran propietarios de un yate que, tras sufrir un incendio en la sala de máquinas fue declarado pérdida total, 6 semanas después haberse completado su construcción en un astillero italiano. Los propietarios alegaron que debido a la negligencia de ABS, el incendio originado en la sala de máquinas no pudo ser extinguido por carecer ese compartimiento de un mecanismo de detección de incendios. Finalmente, el panel arbitral rechazó el reclamo, dictaminando que, a pesar de que ABS cometió algunos errores al ejecutar su labor, los reclamantes fallaron en probar, en forma concluyente que, la culpa o negligencia de la sociedad clasificadora fue la causa eficiente que causó la pérdida del buque.

Como se puede apreciar, no es suficiente con demostrar que la sociedad clasificadora cometió errores, sino que además es necesario demostrar que dichos errores en su labor fueran la causa determinante del daño. Es decir, debe haber una relación de causalidad fehaciente entre el error o negligencia en que incurrió la clasificadora y el daño sufrido por su cliente.

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RESPONSABILIDAD COMO ORGANIZACIÓN RECONOCIDA

Como tuve oportunidad de explicar la semana pasada, las sociedades de clasificación no solo realizan una función privada, que es el otorgamiento de la clase, sino que además cumplen una función pública, que es la de otorgar certificados estatutarios en nombre del Estado del pabellón del buque.

Como ya sabemos, el Estado del pabellón tiene la función de otorgar certificados estatutarios, dado que las principales convenciones internacionales que regulan la navegación por agua exigen que el Estado posea un control efectivo sobre los buques que enarbolan su bandera. Sin embargo, dado que es frecuente que los Estados no cuenten con personal capacitado para realizar las inspecciones pertinentes a los buques, los mismos dejan esta responsabilidad a las sociedades de clasificación, las cuales actúan como Organizaciones Reconocidas.

Es muy importante tener bien claro que el Estado transfiere su función estatutaria a las organizaciones reconocidas, más no su responsabilidad, ya que el Estado conserva la titularidad de esta función. Debido a esto, el Estado deberá garantizar de manera incondicional la integridad y eficacia de las inspecciones realizadas a los buques, por lo que cualquier daño causado por una sociedad de clasificación actuando como organización reconocida, deberá ser indemnizado por el Estado del pabellón.

Ahora bien, tomando en cuenta que el Estado responde por los daños causados por las organizaciones reconocidas, hay que preguntarse: ¿las organizaciones reconocidas no tendrán ninguna responsabilidad por los daños causados por su actividad? La respuesta a esta pregunta es: Sí. Habíamos visto en el artículo de la semana pasada que, en caso de que el Estado sea declarado responsable por daños imputables a una organización reconocida y deba por tanto indemnizar a los agraviados, la organización reconocida deberá indemnizar al Estado, según los términos del respectivo contrato administrativo.

A modo referencial, abordaré brevemente la Directiva 2001/105 sobre reglas y estándares comunes para las organizaciones de inspección y peritaje de buques para las actividades correspondientes a las administraciones marítimas. La misma es una propuesta surgida del paquete “Erika I”, posterior al naufragio del Buque petrolero “Erika”, al cual me referiré brevemente en la próxima sección. La misma tiene como objetivo el ejercicio de un mayor control de las actividades estatutarias de las Organizaciones Reconocidas en la Unión Europea. En su artículo 6 recoge el principio de responsabilidad que hemos venido exponiendo:

Artículo 6: Cuando mediante  una sentencia firme o laudo arbitral, por la cual se establezca que la Administración es responsable de un incidente y resulta probado que es a causa de un acto u omisión doloso o por negligencia grave o por actos u omisiones simplemente negligentes imputables a la organización reconocida, sus servicios, su personal, agentes u otras personas que actúen en nombre de la misma, la Administración tendrá derecho a recibir una indemnización de la organización reconocida.

El monto que la organización reconocida deberá indemnizar al Estado, en caso de negligencia, está sujeto a los límites establecidos en la Directiva 2001/105. Por otro lado, si los daños fueron causados con dolo, la responsabilidad de la organización reconocida será ilimitada, es decir, deberá indemnizar al Estado por la totalidad del monto que este último debió pagar.

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RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL

Las sociedades de clasificación pueden incurrir en responsabilidad extracontractual bien sea que otorguen un certificado de clase o que emitan un certificado estatutario en nombre del Estado del pabellón.

Sobre este punto, es necesario destacar que no existe regulación interna ni internacional sobre la responsabilidad extracontractual de las sociedades de clasificación, por lo que ha sido la jurisprudencia de los Estados la que se ha encargado de delimitar los extremos que deben cumplirse para declarar la responsabilidad extracontractual de las sociedades de clasificación. Sin embargo, este tema no deja de ser complejo, puesto que no existe uniformidad en los criterios jurisprudenciales de los distintos Estados para declarar que una clasificadora ha incurrido en responsabilidad extracontractual. Adicionalmente, ya había mencionado que los tribunales suelen ser reacios para condenar a estas organizaciones en el marco de una relación contractual con un armador. Pues bien, resulta aun más complicado que estas sociedades sean condenadas en virtud de responsabilidad extracontractual, ya que no existe ningún vínculo contractual que una al reclamante con la clasificadora; pero tampoco es imposible que el reclamante tenga éxito, como ya veremos a continuación.

Para ilustrar mejor este tema, abordaré de manera muy breve dos casos bastante conocidos: los siniestros de los buques petroleros “Prestige” y “Erika”.

Caso “REINO DE ESPAÑA VS. AMERICAN BUREAU OF SHIPPING”

El Reino de España interpuso demanda estimada en Mil Millones de Dólares ($ 1.000.000.000) por ante el Tribunal de Distrito de Nueva York, contra ABS debido al derrame de fuel-oil cargado por el buque Prestige, que naufragó cerca de las costas españolas y causó una gran contaminación en las mismas. ABS otorgó al Prestige certificado de clase y también certificados estatutarios en nombre de Bahamas, cuya bandera enarbolaba el Prestige. Cabe destacar que el Prestige poseía un fallo estructural, causa que fue decisiva en su naufragio. La demanda no fue admitida, dado que el tribunal consideró que, al no ser Estados Unidos parte del Convenio CLC 92, los tribunales norteamericanos no tenían competencia para conocer del asunto.

Dicha decisión fue apelada, e inadmitida por los siguientes razones:

  • Al no existir una relación contractual entre el Reino de España y ABS, el demandante debía, a los efectos de poder iniciar un procedimiento judicial, demostrar suficientemente que ABS actuó con negligencia grave o temeridad.
  • Para probar la temeridad por parte de ABS, el Reino de España debía demostrar que la clasificadora ignoró un riesgo injustificadamente alto de daño por sus acciones, el cual era obvio y por lo tanto debería haber sido conocido por esta.

El demandante posee entonces una elevada carga probatoria, ya que debe probar no solo que la clasificadora actuó con negligencia grave, sino que además debe demostrar que la misma ignoró un riesgo manifiesto de daño. Tomando esto en cuenta, se puede concluir que en Estados Unidos, lograr la condenatoria de una sociedad de clasificación por daños extracontractuales es sumamente difícil.

Caso BUQUE “ERIKA”

Este caso resulta interesante ya que en el mismo resultó condenada una sociedad de clasificación por un tribunal francés. En efecto, los tribunales de Derecho Continental o “Civil Law” han sido un poco menos exigentes a la hora de condenar a estas organizaciones.

El 11 de diciembre de 1999, el petrolero maltés Erika, cargado de 31.000 toneladas de fuel-oil pesado (n°2), en ruta de Dunkerque (Francia) a Livorno (Italia), es sorprendido por unas condiciones meteorológicas muy desfavorables. Posteriormente, el 12 de diciembre de 1999 el Buque “Erika” se parte en dos y derrama más de 20.000 toneladas de fuel en las costas de Bretaña, Francia. Fue la sociedad clasificadora italiana Registro Italiano Navale (RINA) la que otorgó certificados estatutarios al buque Erika en nombre del Estado de Malta.

En primera instancia, el Tribunal Correccional de París condenó a RINA a pagar una multa de 375.000 euros, bajo el argumento de que la misma no estaba protegida por el Artículo III (4) (b) del Convenio CLC 92 según el cual los agraviados solo pueden interponer demanda contra el propietario registrado del buque, en principio. Dicha condena fue ratificada por el Tribunal de Apelación de París.

La Corte de Casación mantuvo la condena hacia RINA, aunque lo hizo a través de una motivación distinta. Según la Corte de Casación, la sociedad de clasificación sí estaba protegida por el Artículo III (4) (b) del CLC 92. Sin embargo, este artículo prevé una excepción. Si bien en principio solo se puede demandar al propietario registral del buque, este mismo artículo prevé la posibilidad de demandar a otros actores, tales como tripulantes, fletadores, agentes, salvadores, sociedades de clasificación, etc., siempre que los mismos hubiesen actuado con dolo o temeridad. En el caso que estamos comentando, la Corte de Casación concluyó que RINA efectivamente había actuado con temeridad al otorgar certificados estatuarios al buque Erika, dado el manifiesto estado de innavegabilidad en que se encontraba el mismo. Se exige entonces, al igual que en el caso que vimos anteriormente, una conducta grave, temeraria, por parte de la sociedad de clasificación.

Este caso resulta interesante, ya que demuestra que no es imposible obtener la condenatoria de una sociedad de clasificación. Podemos concluir entonces que las mismas pueden ser efectivamente condenadas en virtud de responsabilidad contractual o extracontractual. La dificultad de obtener sentencia favorable en contra de estas organizaciones radica entonces en el tema probatorio. Como tuvimos oportunidad de ver, es necesario demostrar categóricamente un vínculo entre la negligencia de las sociedades de clasificación y los daños sufridos por los reclamantes. Y en el caso de daños extracontractuales, debe probarse además que esa negligencia fue grave, de modo que la sociedad de clasificación debía conocer que su actividad causaría esos daños.

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Autor:

Argenis Rodríguez

Coordinador de la División Marítima

Bolívar & Alvarado, Abogados

 

Bibliografía consultada

Álvarez L., Tulio. Derecho Marítimo. Tomo I, p. 314.

Las Sociedades de Clasificación de Buques y su responsabilidad. Disponible en: https://www.fundacionmapfre.org/documentacion/publico/en/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=1024321

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